Hay algo lluvioso acerca de esos días, aunque sean los más secos del año, algo a olor de leña consumiendose en los hogares, algo a bufandas y botas y charcos de agua, algo a mejillas sonrosadas y tu aliento en el aire, aunque sea enero y pueda andar con una falda y mis piernas desnudas. Yo sé que a muchas personas no les gusta el invierno y que a todos después de 4 meses nos puede aburrir, pero a mí me encanta. Yo que me crie en el sur donde se supone que en marzo comienza a refrescar y para mayo tienes que andar con tu chaqueta y tu paraguas el invierno es sinonimo de la mitad del año, esa mitad que no a muchos les gusta, pero que yo encuentro que puedo ser mas yo. Porque en invierno todos se encierran más y ven películas calentitos y comen dulces y beben tés calientes acurrucados. Siempre he sentido que ahí es cuando estoy en mi elemento.
Me encanta el verano -en el sur, porque más al norte se vuelve asqueroso- y ese verde brillante que trae a los árboles, con la luz hasta tarde y la energía que te insufla en las venas, pero siento que si yo fuera una estación probablemente sería una de esas más cercanas al frío, en donde la lluvía te cae por la cara y te empapa hasta los huesos mientras tú te ries y a las 6 ya esta oscuro y te maravillas con todos los reflejos de las luces amarillas en el asfalto mojado mientras caminas rápido con un café en la mano para entrar en calor y puedes lucir alguna de esas faldas de invierno o esas chaquetas hasta las rodillas que a todos les quedan bien.
Me encanta el invierno cuando llego a una casa calentita por una estufa a echarme en la cama a ver televisión y todo se ve con esa luz palida que casi ni sirve, me gusta porque es reposado y el tiempo se vuelve más lento y me gusta por esas duchas de agua realmente caliente que no solo puedes soportar, sino que agradeces porque te devuelven el calor, esa sensación de agua caliente cayendo como cascada en tu cabeza y que te calienta casi de adentro hacia afuera es maravillosa, como también es maravilloso ese verde oscuro y profundo de leyendas encantadas que adquieren los árboles cuando están mojados en constraste con el gris de las nubes cargadas de agua.
Me gusta ese viento endemoniado que te levanta el pelo para todas partes y te deja completamente despeinada y que te hace agarrarte las faldas - cortas y largas- para que no se levanten más de lo que es decente, pero que parece que te trae el ánimo consigo, me encanta el sonido de ese viento pasando entre los árboles y haciendo tambalearse de lado a lado los gigantesco eucaliptus- qué podrán no ser nativos de Chile, pero si que me han acompañado toda la infancia - y ese sonido especial de la lluvía chocando en el techo de tu casa de noche tocando una canción solo para que tú te puedas dormir sientiendo que estás en casa.
Así que sí, disfruto el verano de todo corazón y soy mucho más activa y feliz por el tiempo libre que tengo, pero no me enojo con el clima por estos últimos días grises que ha traído, planes de playa arruinados o no, creo que he vivido los mejores momentos de mi vida con ellos y me encanta todo lo que conllevan.
[It's a gray day outside, but here
only mean that's everything is all right]
only mean that's everything is all right]

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